Netflix espera lograr con 'The Witcher' lo que HBO hizo con 'Game of Thrones'

Netflix dio el primer paso para cimentar desde ahora un público más exigente y con un pensamiento crítico, ya que con el anuncio de una nueva serie basada en la saga de videojuegos y novelas de Andrzej Sapkowski: The Witcher, la empresa creará un precedente que con suerte provocará el surgimiento de una nueva era en la manera que tienen las productoras estadounidenses de contar historias en la pantalla chica.

Una historia situada en un mundo fantástico medieval que te pone en los zapatos de Geralt de Rivia, un brujo (mutantes especializados en matar monstruos), el cual se sumerge en un ambiente donde reina el feudalismo totalitario y donde también coexisten (pero no pacíficamente) elfos, humanos, enanos y monstruos.

'The Witcher' se caracteriza por ser un juego rico en detalles gráficos y una representación majestuosa del folklor medieval de Europa del este.

Intrigas políticas, regicidios, religión, masacres, batallas y guerras son de los elementos que más enfatiza en representar CD Projekt Red, la desarrolladora polaca responsable de las tres únicas entregas de The Witcher en el mundo de los videojuegos, ya que utilizan disyuntivas morales o cuestiones éticas que te hacen reflexionar sobre lo que significa ser bueno o malo.

Las temáticas que quiso simbolizar CD Projekt Red son evidenciables en esta introducción del videojuego oficial de The Witcher 3:

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La tercera y última entrega de esta saga de videojuegos se titula "The Wild Hunt", el cual ganó en todas las categorías el mejor juego para PC, Xbox One y Play 4 en los premios Gamespot 2015.

Netflix pretende hacer a la televisión lo que 'Game of Thrones' hizo con HBO: un cambio en el pensamiento de su audiencia.

Así que el hecho de que una productora estadounidense famosa por dar libertades creativas a sus escritores haya anunciado que basará uno de sus próximos proyectos televisivos en The Witcher es trascendental. Lo cual significa que se desarrollarán en la pantalla chica narrativas especializadas en dilemas morales, éticos y filosóficos.

También trasciende porque el mundo de The Witcher está representado como lodoso, desolado, sangriento y cruel. Lo cual lo hace absolutamente creíble. En una época donde se promueve la apatía y la superficialidad como una virtud (con burdos enfoques en el ámbito sexual y chistes innecesarios), es importante la necesidad de los medios de entretenimiento de llevar a otro nivel la calidad de sus contenidos.

Promover ejemplos reales en plataformas y estudios diferentes a las consolas, como Netflix o HBO, permitirá que la historia de El Carnicero de Blaviken (apodo de Geralt dentro del juego) tenga mucho más difusión y provocará que las diferentes audiencias conozcan las historias y narrativas que han cambiado el mundo de los videojuegos para siempre.

Con la codirección de Tomek Baginski, quien también trabajó en la trilogía de videojuegos de The Witcher y de Platige Image, así como de la Sean Daniel Company, Netflix pretende hacer a la televisión lo que Game of Thrones hizo con HBO: un cambio en el pensamiento de su audiencia.