Dennis Lloyd en los "Viral Charts" de todo el mundo con "Nervermind"      

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El tema ya lleva acumulados más de 77 millones de reproducciones en Spotify y su respectivo video oficial cuenta con más de 4.8 millones de vistas en el canal oficial del artista en Youtube.

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El compositor, productor, trompetista y cantante israelí de 24 años Dennis Lloyd ingresó al ranking “Viral Charts” en casi todos los países del mundo de la mano de su single “Nevermind”, y hasta llegó a ocupar la cuarta posición en el ranking “Global Charts”.

Se trata de un tema vibrante con sonido de R&B, que fue lanzado en noviembre de 2016 y rápidamente comenzó a impulsar el interés por el artista. La canción comenzó a difundirse en las radios israelíes, su país natal, y en enero llegó a sumar más de medio millón de reproducciones en la popular plataforma de música por stream Spotify. Desde entonces, el tema ya lleva acumulados más de 65 millones de reproducciones y su respectivo video oficial cuenta con más de 4.8 millones de vistas en el canal oficial del artista en Youtube.

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Hasta la fecha, Dennis ha lanzado varios singles y videos musicales, incluido el video musical del tema “Leftovers” que dirigió y editó él mismo. El músico ha presentado en conciertos frente a grupos cada vez más grandes durante el año pasado, llegando a tocar para más de 1000 fanáticos en Israel el año pasado. Recientemente se presentó en discos en Berlín y Hamburgo donde tuvo el mismo recibimiento que en su país natal. Dennis tiene suficientes canciones escritas para hacer tres álbumes y planea lanzar su primer álbum en los próximos meses. Para Dennis, el éxito creciente solo significa que se está logrando conectarse con la el público.

Dennis Lloyd fue llamado Nir Tibor cuando nació en Tel Aviv, Israel. Su primer instrumento fue un grabador y a los 8 años aprendió a tocar la trompeta, atraído por su sonido profundo y poderoso. A los 13 años, aprendió a tocar la guitarra y comenzó a escribir sus propias canciones y cuando tenía 15 años, Dennis compró su primer micrófono en Sam Ash, Las Vegas, mientras viajaba con su familia para grabar y producir sus canciones. Sin embargo no fue fácil. Dennis asistió a una escuela secundaria con orientación artística especializada en jazz y sus compañeros de clase no entendían su interés por otros géneros.

“Empecé a grabar canciones y subirlas a YouTube y la gente se reía de mí”, comenta el músico. “Hice un cover a capella de un tema de Kesha en un momento en el que todo el mundo escuchaba a Miles Davis y no gustó. Se burlaron de mí. Me decían que dejara la escuela, que cantar no era lo mío. Así que me dediqué a cantar y a producir mis propios temas en mi tiempo libre. Realmente no tuve mucho apoyo. Igual continué haciendo lo que me gustaba. Mucha gente se burlaba de mí en la escuela y eso dejó una cicatriz que todavía duele”.

Todo cambió cuando Dennis cumplió 18 años y tuvo que ingresar al ejército. Pasó tres años en la Marina israelí, dejando por un tiempo la música. Quería desconectarse de la música y ver si después de ese corte seguía teniendo la necesidad de componer. Al final de los tres años esa necesidad se transformó en obsesión. Gracias al ejército, supo que tenía que dedicarse a la música por el resto de su vida. Lanzó su primer single, “Playa (Say That)”, a mediados de 2015 y comenzó su carrera profesional.

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A finales de 2015, el músico recibió una oferta para ir a Tailandia, por lo que dejó su vida en Tel Aviv y se mudó a Bangkok. Lo invitaron a tocar su primer concierto en el Festival Wonderfruit Festival en Pattaya, en diciembre de 2015, pero los nervios y el estrés abrumaron a Dennis. Cayó enfermo y se tuvo que quedar en su casa y sin dinero, sin Wi-Fi y sin nadie que lo cuide. Nunca se había sentido tan solo. Pero en vez de compadecerse de sí mismo, Dennis realizó una presentación increíble en el festival, recibiendo una ovación del público. Después de eso, se comprometió a sentarse y escribir para que siempre tuviera suficiente material para hacer conciertos. En 10 días compuso 12 canciones nuevas y cuando regresó a Tel Aviv a finales de 2016, tenía más de 35 canciones.

“La clave fue que no tenía Internet, así que no podía escuchar música”, comenta Dennis. “No podía escuchar lo que estaba pasando en el mundo. Entonces tuve que crear lo que quería escuchar. Me gustan muchos géneros muy diferentes, desde Deep House hasta Rock y Hip-Hop, e hice una combinación de esos sonidos. Era lo que yo quería escuchar”.

“Siempre he hecho cosas a pesar de la opinión de la gente que me decía que no le gustaba lo que hacía”, comenta. “Mi música está 100% basada en las cosas que siento o que experimento. Puse muchos consejos en mis canciones para que la gente pueda establecer conexiones entre los temas y sus vidas. Mi conexión con mis fans es muy interactiva. Los mensajes que posteo son sobre cosas que me suceden a mí, con las que cualquier persona en cualquier lugar del mundo se puede sentir identificado. De esta manera, espero que mis canciones puedan ayudar a otros. Solo quiero contarle a todo el mundo lo que me pasa”.